He vivido un precioso fin de semana, con las firmas del sábado y el domingo con la Librería Txtean, en la Feria del Libro de Bilbao. No tengo fotos, ya que mi hija no me hizo esta vez de fotógrafa y yo apenas si recordé, un par de veces, que en el bolso llevaba una pequeña cámara fotográfica.
Lo que sí tengo, y a montones, son sensaciones y recuerdos que guardaré siempre. Poner cara y voz a muchos de los lectores que me escribís email o a los que os leo en blogs y foros, ha sido precio. GRACIAS de corazón por vuestras visitas. No imagináis cómo me emocionaron.
Mi querido amigo Fernando, al que no veía desde hace cerca de treinta años y al que he recuperado hace unas semanas.
Conocer a nuevos lectores que no habían leído nada escrito por mí, y que se llevaron uno de los libros, o incluso los dos, fue también muy bonito. Resultaron tan amables y cercanos como si nos conociéramos de siempre. Y eso es algo muy especial y difícil de conseguir en este vivir apresurado que llevamos cada día.
Y luego están las anécdotas puntuales, hermosas, que te llegan al corazón. Son muchas, y os aseguro que las recuerdo y las seguiré recordando todas. Pero dejadme que os apunte tan solo unas pocas.
La gran escritora Toti Martinez de lezea, que el sábado firmó en el mismo stand que yo. El de la librería Etxean.
La lectora que viajó desde Valladolid, casi 300 kilómetros, llevando Entre Sueños y Antes y después de odiarte en sus manos, para que se los firmara. (Perdona que en este momento no recuerde tu nombre, aunque sí tu preciosa cara y tu maravillosa expresión. Me habría gustado darte mucho más de lo que te di, porque ese largo viaje tan solo para verme no hay nada que lo pague. Espero que me escribas, porque siento que te debo algo muy grande)
Mari Cruz, que vive en Guadalajara, pero que pasaba cuatro días de vacaciones en mi tierra y que se acercó hasta la Feria para que le firmara sus libros. Dice que convertí esos cuatro días de vacaciones en especiales, pero yo os aseguro que fue ella quien hizo de esa tarde de firmas algo tremendamente hermoso
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La escritora Carmen Torres Ripa, con la que coincidí durante toda la tarde del sábado, en el stand de la Librería Etxean, firmándome un ejemplar de su Mujer de las nueve lunas. Después le firmé yo Antes y después de odiarte.
Son muchas, muchas las historias y personas que me hicieron feliz. Hay una anécdota que seguro que os gusta, porque siempre estamos dando vueltas a que los hombres deberían leer más romántica, por su bien y por el nuestro ¡jeje!
En este caso os voy a hablar de Oxmand (creo recordar que el nombre era así). Un joven de color, alto, guapísimo, con una sonrisa tan atractiva y seductora como las de nuestros protagonistas. Iba con su esposa, blanca. Mientras ella se surtía de libros, él se detuvo a ojear Antes y después de odiarte. «¿De qué va?», me preguntó. «Es una historia de amor», le respondí. «Escribo novela romántica». Miró un poco más el libro y, tras sonreírme de nuevo, lo dejó y se fue con su mujer. Pero de pronto levantó la mano y me dijo en voz alta «Me lo voy a llevar». Regresó a mi lado y me contó que no lee demasiado, pues solo lee lo que de verdad le atrae y le entra por los ojos, y con mi novela había sentido esa atracción instantánea. Y allá se fueron, ella con sus novelas no románticas, y él con su seductora sonrisa y una historia de amor: la de Mikel y Ane. Me prometió que me escribiría para contarme si le había gustado. Espero que lo recuerde y lo haga.
No puedo terminar sin volver a daros las gracias a todos. A Pilar que llegó con todas sus amigas, A Lafoir que le costó no comprar la novela el mismo día 1 y esperar hasta el 11 para comprarlo en la feria y que se lo firmara. A la lectora que olvidó Entre Sueños en casa y regresó el domingo, con él… A TODOS. Millones de gracias por haber convertido un fin de semana de firmas en algo muy especial que recordaré siempre.